El Banco Central del Uruguay (BCU) espera que la inflación se ubique en la meta anual de 4,5% en marzo de 2027, aun en un posible escenario externo con presiones comerciales, aunque los agentes económicos continúan viendo rigideces a la baja en los precios para los próximos dos años.
El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Estatal compartió el último informe de “Evolución y expectativas de precios en Uruguay”, luego de que en abril el Índice de Precios del Consumo (IPC) se ubicara en un 5,36% interanual, implicando una reducción de 0,32% frente al mes anterior y permaneciendo 23 meses consecutivos dentro del rango meta (3%-6%).
Sobre el retroceso de abril 2025, el BCU sostiene que este está explicado por la incidencia a la baja del apartado de transporte, en particular aquellos que prestan servicios de vuelos, así como también de los paquetes vacacionales y los combustibles. En cuanto a los ítems que empujaron el índice al alza está el de alimentos y bebidas, y el de ropa y calzado.
A pesar de las perspectivas manifestadas por el BCU, los agentes económicos siguen observando rigideces a la baja en sus proyecciones a dos años, con la inflación cerca del techo del rango de tolerancia.
De acuerdo a las empresas encuestadas, la inflación marzo de 2027 rondaría el 6,5% por fuera del rango meta del BCU, mientras que los mercados financieros entienden que el IPC alcanzará el 6,10% en febrero de ese año.
El presidente del BCU, Guillermo Tolosa, expuso en Washington ante la directora gerente del FMI y autoridades de las Américas. Exposición realizada el 02/05/2025.
En el marco de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, fue invitado como lead speaker a un evento de ministros y presidentes de bancos centrales de las Américas. En calidad de gobernador titular de Uruguay ante el FMI, realizó una declaración en el encuentro del que participó la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
En su intervención, el presidente Tolosa se refirió a la importancia de la gestión estratégica de riesgos de parte de Uruguay en las últimas dos décadas, que abarcan desde el sistema político hasta las políticas sociales, así como las políticas económicas, en base a dos pilares fundamentales: mecanismos de amortiguación y diversificación.
“Los activos de reserva del Banco Central son amplios, los ratios de capital y liquidez bancaria están entre los más altos a nivel internacional y la duración de la deuda soberana se encuentra entre las más largas del mundo emergente”, subrayó Tolosa.
Del mismo modo, agregó que el país ha diversificado sus socios comerciales, la composición en moneda y la base de inversores de la deuda, así como las fuentes de energía hacia las renovables, alejándose de los combustibles fósiles y de la energía importada.
Asimismo, Tolosa enfatizó la estrategia orientada al anclaje de las expectativas de inflación mediante el fortalecimiento del marco de política monetaria, a través de medidas adicionales de desdolarización para mejorar los mecanismos de transmisión, una comunicación más clara y una agenda orientada a que los precios se desvinculen del tipo de cambio. El presidente del BCU también compartió la visión de Uruguay hacia el futuro, apuntando a transformar la resiliencia histórica del país en una etapa de crecimiento más dinámico: “Nos atrevemos a soñar con que la resiliencia histórica de nuestro país pueda ahora transformarse en antifragilidad, lo que ayudaría a lograr el despegue tras una década de crecimiento moderado”. Fuente: Página web BCU
