Inteligencia artificial con principios: hacia una regulación ética y responsable en Uruguay.
Se abordan los aspectos más relevantes de la regulación de la Inteligencia Artificial (IA) en Uruguay, con especial énfasis en la protección de los datos personales.
En un contexto global donde la Inteligencia Artificial (IA) avanza a pasos agigantados, Uruguay se destaca por su compromiso con un desarrollo tecnológico ético, seguro y centrado en las personas. A través de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (AGESIC), se han delineado recomendaciones clave para una regulación integral de la IA. Entre estas iniciativas, se destaca la creación del Comité Estratégico del Sector Público para la Inteligencia Artificial y Datos, con el objetivo de fomentar la innovación sin comprometer los derechos fundamentales. Destacamos, entre otros diversos:
Marco Legal en evolución: La base normativa vigente en Uruguay ya contempla aspectos esenciales para la protección de los datos personales. La Ley N°18.331, de 2008, reconoce este derecho como fundamental y establece a la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales (URCDP). Más recientemente, el artículo 74 de la Ley N° 20.212, de 2023, asigna a AGESIC la responsabilidad de diseñar una estrategia nacional de datos e inteligencia artificial, alineada con estándares internacionales.
Principios rectores para una IA responsable: En junio de 2024, AGESIC presentó al Poder Legislativo un informe con recomendaciones para una regulación de la IA que equilibre el desarrollo tecnológico con la protección de los derechos humanos. Este documento propone una serie de principios rectores que deben guiar el diseño, implementación y supervisión de los sistemas de IA en el país.
Bienestar y desarrollo sostenible: La IA debe estar al servicio de las personas, priorizando su bienestar y contribuyendo al desarrollo sostenible.
Fortalecimiento de la democracia: La tecnología puede ser una aliada para mejorar la transparencia, la participación ciudadana y la eficiencia del Estado.
Respeto a la dignidad y a los derechos humanos: Todo sistema de IA debe operar bajo principios éticos, garantizando la privacidad, la autonomía y la no discriminación.
Protección de datos personales: El cumplimiento de la normativa vigente en materia de privacidad es una condición indispensable.
Transparencia y aplicabilidad: Las decisiones automatizadas deben ser comprensibles y permitir su impugnación cuando afecten a las personas.
Fiabilidad y seguridad: La IA debe ser robusta, segura y capaz de recuperarse ante fallos o ataques.
Participación multisectorial: La regulación debe construirse con la participación de todos los actores relevantes, desde el gobierno hasta la sociedad civil.
Buenas prácticas para el manejo responsable de datos personales: La URCDP recomienda: a) Registrar las bases de datos ante la URCDP; b) Informar claramente a los usuarios sobre el uso de sus datos.
